Debemos seguir ayudando

Después de dos meses del  aquel 19 de septiembre, aun recordamos  que fuimos sorprendidos por  un terrible terremoto, aún recuerdo con exactitud que toda la ciudad parecía estar sobre agua, el movimiento fue tan fuerte que se derrumbaron varios inmuebles, ocasionando lamentables tragedias y muertes, la psicosis se desato, toda la gente corría, gritaba, lloraba e incluso se desmayaba, todos los autos se pararon inundando calles, era imposible el libre paso de los peatones, todos los servicios de rescate y atención medica así como la policía acordonaron muchas zonas, por donde quiera que caminabas se podían ver trafitambos, conos y barreras viales que delimitaban zonas de peligro, siendo estas de mucha utilidad ya que ayudaban a mantener un poco más el orden vial y peatonal, acudieron a nuestra ayuda mucha gente de otros países, así como grandes personalidades del medio artístico y deportivo, pero lo mejor de todo es que los mismos mexicanos se sensibilizaron ante el desastre y cuando los medios de comunicación publicaron que se necesitaban manos para ayudar a remover los escombros en todos los inmuebles que se colapsaron, para poder rescatar a la toda la gente que fuera posible, fue increíble la reacción de toda la sociedad, acudieron con herramientas, botes todo lo que pudiera servir para el rescate, otras personas se organizaron para preparar alimentos, montaron módulos provisionales para atender emergencias médicas, se recaudaron grandes cantidades de víveres por medio de los centros de acopio, todos hicimos algo por alguien, porque esta tragedia nos unió como pueblo como seres humanos.

Por la televisión se estuvo difundiendo mucha información, no lo solo de la ciudad de México, también de los demás estados donde se presentaron algunos de los epicentros,  Oaxaca fue uno de los más devastados ya que no solo fue afectado por el terremoto, también ha tenido que enfrentarse a los huracanes que en mala hora vinieron a pegar en estas tierras, y desgraciadamente mucha gente perdió todo su patrimonio.

Sin duda; lo más lamentable de todo este desastre, fue la pérdida de 21 personas en una escuela primaria que se derrumbó en villa Coapa al sur de la cuidad, de las cuales 19 eran niños, era desgarrador escuchar los gritos y llantos de los padres que no podían creer lo que estaba pasando, la gente de los alrededores fue la primera en reaccionar, tratando lo más rápido posible de remover todo lo del derrumbe, se organizaron muy rápido el objetivo era sacar a los niños con vida desafortunadamente no fue así,  después de mucho esfuerzo de personas civiles, rescatistas y militares, se pudieron sacar solo cuerpos sin vida, los días han pasado rápidamente pero sin obtener ningún éxito, la esperanza de encontrar a alguien con vida se esfumo, ya es imposible; acordaron que se esperarían hasta estar seguros de que ya no había ninguna persona atrapada muerta o viva; para poder operar con maquinaria pesada y remover todos los escombros en grandes cantidades; todos los cuerpos han sido identificados y entregados a sus familiares conforme a la ley.

Se han obtenido grandes cantidades de productos, para ayudar a toda la gente damnificada, muchas personas acudieron a donar en los centros de acopio y otras personalmente lo repartieron, también fue una noticia muy notable, la de una persona que le ha dado albergue a la gente en un inmueble muy grande que rentaba como salón de fiestas, y dijo que no había problema con el tiempo que lo ocuparan, ese gesto tan noble ha ayudado a muchas personas.

Ha pasado el tiempo pero ahora nos debemos preguntar que sigue, porque aun veo mucha gente viviendo en albergues provisionales, deberíamos hacer algo para apoyarlos.