Haz como si vivieras ahí

Dice el viejo adagio que “Si a Roma fueres, haz lo que vieres”. La sentencia, que tiene qué ver con el respeto a las costumbres y las leyes de un lugar extranjero, también funciona como un consejo para ahorrar en los viajes. En este post te explicaré por qué.

coliseo-roma

Asumimos el viaje como una desconexión de la rutina y las obligaciones diarias. Esto es perfectamente comprensible, normal y hasta saludable. Pero a veces, en ese afán por no hacer nada remotamente convencional cuando estamos de vacaciones, terminamos por gastar desproporcionadamente. Tomamos taxi para no cargar con el equipaje o por temor a perdernos en las intrincadas redes del transporte público, paramos a comer en el primer local de comida que encontramos o nos dejamos convencer por los promotores de servicios turísticos y pasamos todo el día trepados en el turibús.

Pero adoptar un poco del estilo de vida local también es una forma de olvidar por unos días la propia rutina. Además, permite descubrir sabores, artesanías o espectáculos que no se ofertan ni en los más glamurosos restaurantes o en las exclusivas boutiques de la típica avenida comercial. Por si fuera poco, al comprar, comer o divertirte donde lo hace la gente del lugar, gastarás menos, ya que no pagarás el a veces excesivo cargo por los servicios especiales para turistas.

En tu próximo viaje, prueba estas estrategias para disfrutar de tu destino vacacional como si vivieras ahí.

Recorre los mercados y tiendas locales

¿Quieres probar la gastronomía típica de la región? Los mercados son el mejor lugar para hacerlo. No tanto los famosos y que prácticamente son atracciones turísticas, como La Boquería en Barcelona, sino aquéllos donde compra la gente del lugar. Recorre las calles, apártate un poco de las zonas más céntricas, sigue las señales o “pégate” a las personas que veas con bolsas de mandado y seguro darás con el mercado local o la zona comercial popular. Si temes perderte, busca opciones en internet o pregunta en la administración de tu hotel. Al comprar en los mercados y tiendas locales encontrarás productos tradicionales, platillos típicos que no hallarámercado-locals en ningún otro lugar y hasta recuerdos muy especiales para llevar a casa. Además, apoyarás el comercio local y cuidarás tu presupuesto.

Ve más allá de los circuitos turísticos

Sin duda quieres ver los monumentos, plazas o museos más famosos del lugar que visitas –la Tour Eiffel en París, el Big Ben en Londres o la Fuente de las Cibeles en Madrid. No hay problema en ello y debes dedicar una parte de tu viaje para hacerlo. Pero también es una buena idea que te aventures por las zonas menos exploradas, que pasees por las calles aledañas al centro y la avenida principal o que vayas a los lugares no mencionados en las guías turísticas, pero muy frecuentados por los locales. Ármate con un buen mapa de la ciudad, anímate a preguntar y descubre los rincones por donde no pasa el clásico tour. Habrá ciudades más favorables que otras para la aventura; cuestiones como la seguridad, la calidad de las vías peatonales o hasta el propio instinto determinarán el grado en que puedes apartarte de lo más transitado para pasear por cuenta propia. Pero en la medida de lo posible y lo prudente, trata de recorrer los lugares menos transitados.

Usa el transporte público

Aunque mi recomendación a los viajeros es que caminen o pedaleen todo lo posible, pues así se descubren los lugares más encantadores, hay ocasiones en las que resulta inevitable usar otros medios de transporte. El caso más común es el traslado desde el aeropuerto al centro de la ciudad. Para no perderse o estar más cómodas, muchas personas eligen el taxi, pero las tarifas desde los aeropuertos suelen ser tan altas que con ese dinero bien podrían pagarse una buena cena. Por fortuna, en la mayoría de las ciudades hay opciones mucho más económicas que los taxis, que también son seguras y cómodas. Htransporte-publicoay autobuses especiales para viajar entre la ciudad y el aeropuerto; las tarifas son más elevadas que las del transporte público, pero aun así son accesibles y el servicio es más rápido. Muchos aeropuertos se conectan con la ciudad con alguna línea de tren o metro y también están los camiones del servicio público, que tienen rutas más largas y menos espacio para el equipaje, pero son una buena opción si sales con tiempo y viajas ligero.

Compra artesanías

Todos queremos un recuerdo del viaje, así como detalles para obsequiar a familiares y amigos. Las típicas tiendas de recuerdos, ubicadas en el centro y en las oficinas de información turística pueden tener ofertas y algunos productos a buen precio, pero por lo general se trata de los souvenires más convencionales y que hasta son “Made in China”. Si quieres llevar un regalo verdaderamente especial, opta por las artesanías. En este caso no todo es tan barato, pero si buscas bien, puedes encontrar precios accesibles. En las zonas menos turísticas, que te recomiendo explorar, también hallarás tiendas de artesanías con mejores precios.

Y recuerda que otra forma de ahorrar es buscar vuelos VivaAerobus en oferta. Así podrás conocer toda la República Mexicana sin gastar mucho.