El porqué de la caída

El día de ayer fuimos a comprar un sofá cama amplio, debido a que van a venir unas primas del extranjero, a quienes no vemos desde hace mucho tiempo y de pronto decidieron venir a México de vacaciones.

Mis primas y nosotros tuvimos mucha suerte, ya que en nuestra casa hay una habitación extra con todas las comodidades, incluyendo televisión; sin embargo, nos hacía falta una cama, por lo que tuvimos que comprar nuestro sofá cama, algo que nos resolvió el problema por completo.

Al estar arreglando dicha habitación, encontré una vieja revista de 1941, donde se hacía una entrevista a un general francés, quien vivía en esos momentos en el norte de África, sobre las razones por la cual Francia había caído tan rápido a manos de los alemanes, teniendo defensas tan sólidas.

Naturalmente, al encontrar esta revista, me senté a leer esta entrevista, que en realidad era bastante larga, cubriendo casi ocho cuartillas de preguntas y repuestas; sin embargo, decidí leer todo el contenido.

Cuando la guerra se declaró a los alemanes en septiembre de 1939, muchos comandantes británicos y americanos (quienes todavía no entraban a la guerra) fueron a inspeccionar las defensas francesas en la frontera alemana y belga, defensas que dejaron impresionados a todos los comandantes, incluyendo al mismo Winston Churchill, quien dijo que si Gran Bretaña estuviera la mitad de listo que los franceses, la guerra no sería guerra.

Francia en ese entonces contaba con defensas tanto naturales como artificiales, que además estaban muy bien combinadas, consistiendo en ríos, bosques, púas, trincheras  y, sobre todo, soportada por la Línea Marginot, siendo ésta una gigantesca fortaleza que cubría toda la frontera franco-alemana, una fortaleza impenetrable e imposible de tomar con un ataque frontal e imposible de destruir con el armamento de aquella época.

Por esta razón, los aliados tenían absolutamente mil razones para pensar que Francia jamás podría ser tomada por ese rumbo, una actitud que finalmente les llevó a la ruina total.

El general a quien se entrevistó relató una ocasión en 1933, en una cena de gala en Berlín, al término de la construcción de la línea Marginot, que un oficial alemán le informó que la construcción de dicha línea de fortificación sería lo que terminaría derrotando a los franceses, algo que al principio le pareció un comentario inepto, hasta que explicó la razón por la que caerían.

Según el oficial nazi, los franceses serían derrotados, ya que la línea fortificada les daría a todos los soldados franceses una actitud defensiva y les prevendría de ir a la ofensiva. “Una guerra sin ofensiva es una guerra perdida”, dijo el oficial alemán.

La verdad de las cosas es que el ejército francés, al final del día, nunca estuvo a la defensiva, sino que avanzó a Bélgica inmediatamente después de la invasión a Holanda, lo que los derrotó fue el hecho de que no supieron utilizar bien la defensa.